VPA5502019/01/24

El origen de la sudadera

La sudadera, prenda de algodón que nació con vocación de hacer deporte, esta temporada salta del gimnasio a la calle y se reinventa con ilustraciones retro futuristas, estampados florales y detalles a base de lentejuelas, cristales y encajes.Con o sin capucha, la sudadera, Íntimamente ligada a los gimnasios y las prendas de corte adolescente, se presenta esta temporada alegre y divertida con siluetas contemporáneas, y enriquecida con ilustraciones de ciencia-ficción.

La historia de la sudadera se remonta a finales del siglo XIX, cuando los fruteros y verduleros franceses echaban mano de cómodos y gruesos jerséis para protegerse del frío. Más tarde, gracias a sus magníficas bondades para preservar el calor, se instala en el petate de los soldados de la I Guerra Mundial.Transcurridos unos años, la sudadera viaja hasta Estados Unidos, donde evoluciona y se cuela en los gimnasios.

A partir de ese momento, se corta por su parte frontal y se le añade una cremallera para quitarla y ponerla con mayor rapidez.En la década de los setenta, la sudadera es acaparada por los cantantes de hip-hop y los bailarines de “breakdance”, quienes hacen de ella su uniforme de calle en los barrios neoyorquinos. A finales de los ochenta, los “hijos de papi” la reservaba para su momento de ocio y las grandes firmas de deporte imponen el chándal en la calle, prenda que se luce en cualquier sitio y en cualquier momento del día.Regresa con un fuerte carácter urbanoVeinte años después, en lugar de morir, la sudadera regresa con un fuerte carácter urbano que le permite codearse en la ciudad con prendas más formales como una falda, un pantalón pitillo o un “short”, según se ha visto en las pasarelas internacionales.

Esta temporada, los diseñadores, además de camuflar sus connotaciones deportivas, mantienen su versatilidad y la reinventan en una nueva paleta cromática con nuevos estampados, divertidos dibujos, lentejuelas, tachuelas y pedrería.Desde que Humberto Leon y Carol Lim, diseñadores de la firma Kenzo, crearan los modelos ilustrados con una cabeza de tigre y la torre Eiffel, la sudadera ha perdido sus connotaciones deportivas y se ha convertido en una prenda “chic”, muy deseada por las celebridades. La más codiciada es el diseño creado por la firma Balenciaga, confeccionada con tejido de neopreno, una silueta muy contemporánea y adornada con ilustraciones galácticas y retro futuristas. Esta prenda versátil y básica, apta para cualquier talla masculina, femenina o sudadera infantil, se instala en los armarios para facilitarnos la vida.

Durante el movimiento del hip-hop de los ochenta y los noventa, la sudadera era en el mundo de la calle un símbolo de autenticidad. Incluso los yuppies, ese arquetipo tan de los ochenta, optaban por la sudadera para salir a correr por la mañana o echar un saludable partido de fútbol americano. Además, la sudadera se convirtió en sello de estilo de The Notorious B.I.G. y de Wu-Tang Clan. Entonces, el chándal comenzó a eclipsar a la sudadera como uniforme rapero. Por otra parte, la sudadera le ganó terreno al jersey durante el resurgir del estilo clásico en los primeros años del siglo XXI con una camisa con cuello y unos chinos, se conseguía un estilismo perfecto para la oficina moderna.

Además, se consolidaron en Silicon Valley: ya fuese por orgullo o por gusto, muchos magnates multimillonarios del sector tecnológico prefieren una prenda informal de algodón. Quizás tenga algo que ver la nostalgia por las sesiones de programación de 12 horas de su juventud extenuantes, aunque no de la misma forma que un partido de fútbol americano de los años veinte.

En cualquier caso, y ya sea con un estilo más de vestir o mas informal, la sudadera ofrece más posibilidades hoy como prenda que nunca antes (puedes llevarla debajo de una chaqueta informal, por ejemplo). Un jersey de merino no ofrece tantas en comparación con una sudadera bien confeccionada y con ribete con un toque clásico; esta última opción es, probablemente, más actual y, sin duda, más fácil de combinar. Está claro que ha evolucionado mucho desde sus tiempos en los vestuarios.